La amenaza de los cambios extremos de las temperaturas

Opinión
El cambio climático es un fenómeno global que requiere vital.

Por: José Luis Torres Betanzos y Roberto González Ángeles

Estamos viviendo un ciclo temporal en el que los termómetros muestran cifras que cada año se vuelven más preocupantes; se estima que unas 489,000 personas mueren anualmente a causa del calor extremo alrededor del mundo, y este factor ya debe ser visto como una amenaza por su magnitud de lo que enfrentamos con las altas temperaturas en determinados sitios del país.

De acuerdo con estudios realizados sobre lo vivido en el año 2024, se registró como el año más caluroso, situación que no es una casualidad meteorológica ni de un fenómeno aislado, sino el efecto de las acciones que se han realizado a lo largo del mundo, a raíz de acciones generadas al sector agropecuario, de producción industrial, la alteración de los hábitats y de los recursos naturales, entre muchas acciones negativas que como población no hemos tenido conciencia de las posibles consecuencias.

Y desde el ámbito internacional, lo que se tenía planteado en el Acuerdo Climático de París del año 2015, un compromiso que los países acordaron realizar acciones para evitar un calentamiento global superior a los niveles preindustriales, panorama que ya se está rebasando. Y no es ocasional escuchar en los noticieros sobre población afectada por el calor siendo este fenómeno meteorológico más letal que los huracanes, tormentas, o las inundaciones, por ejemplo, estudios en los Estados Unidos, revelan que las temperaturas han generado el deceso a más de 618 personas al año.

Este fenómeno climático es a nivel mundial y en crecimiento, ya que pronósticos surgidos de la Organización Meteorológica Mundial y la Oficina Meteorológica del Reino Unido, existe un 80% de probabilidad de que en el mundo se siga elevando la temperatura anual en los próximos cinco años, efectos que se han calculado en estudios del World Weather Attribution y Climate Central, en donde analizaron 67 olas de calor en los últimos años, concluyendo que la crisis climática duplicó los días de calor extremo en 195 países.

Si analizamos esta problemática a fondo, vemos que el calor extremo destruye los sistemas que sostienen a las sociedades; tales como los soportes de resistencia en los materiales y equipos, las líneas eléctricas fallan, los sistemas de refrigeración empiezan a ser insostenibles para muchos sectores como el de salud, las carreteras se deforman y las vías férreas se ondulan y afectarían este medio de transporte. Es decir, la infraestructura en condiciones climáticas “normales”, en comparación con las altas temperaturas se refleja como infraestructura obsoleta e insuficiente, desde la interrupción en las cadenas de suministro, la paralización en el transporte público y los sistemas de comunicación los cuales serán interrumpidos e inservibles.

La población por su parte, distintos estratos no pueden soportar temperaturas que superaron los 51°C como han ocurrido en lugares como España o Grecia, lo que ha generado otros fenómenos como lo son los incendios forestales, que arrasan hectáreas de vegetación, estos no son eventos aislados, sino panoramas más recurrentes en el mundo que se está calentando.

Un efecto particular que genera el aumento de las temperaturas en las personas, es en el ocasionado a las mujeres embarazadas; las cuales está relacionada con los partos prematuros, el bajo peso al nacer y la muerte infantil. Por otro lado, los adultos mayores, la niñez y las personas con enfermedades crónicas son especialmente vulnerables; asimismo, los empleos cuya labor radica estar al aire libre, los habitantes de zonas urbanas sin acceso a aire acondicionado y las comunidades de bajos recursos.

El calentamiento global es un proceso resultado de la intensificación del efecto invernadero. Los gases como el dióxido de carbono y el metano detienen la radiación infrarroja emitida por la Tierra, impidiendo que escape al espacio y elevando las temperaturas globales. Esto indica que a medida que el planeta se calienta, la atmósfera puede retener más humedad, generando períodos de calor más intensos y prolongados, estos aspectos juntos a los factores climáticos extremos con los fenómenos de El Niño y La Niña, sumada a la contaminación industrial y acciones mencionadas anteriormente, son el resultado de estos ciclos que estamos viviendo en el incremento de la temperatura promedio del planeta en 2°C o 3°C.

Una alternativa que puede disminuir estas altas temperaturas es la compensación de carbono, se busca incentivar proyectos que reduzcan o eliminen el dióxido de carbono de la atmósfera, con la finalidad de contrarrestar las emisiones producidas en otros sitios. Los proyectos de reforestación son una gran alternativa al absorber CO2, lo que ayuda a bajar las temperaturas globales y disminuir las condiciones que conducen a olas de calor severas.

Asimismo, en la actualidad tecnologías especializadas son enfocadas a la captura y almacenamiento de carbono como una alternativa para reducir la cantidad de gases de efecto invernadero en la atmósfera; sin embargo, estas acciones deben complementarse con cambios fundamentales en los patrones de la población en el consumo, producción, educación, planificación y sistemas de alerta temprana eficaces.

El cambio climático es un fenómeno global que requiere vital atención para incentivar la forma en que generamos gases de efecto invernadero y modificar nuestras prácticas cotidianas. No es solo responsabilidad de los gobiernos o las grandes industrias, sino también de la población para una participación integral, consciente, con acciones significativas y el cambio desde todos los frentes posibles.

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